sofa blanco 2

Porque elegir un sofá o sillón blanco

El sofá de color blanco brinda una sensación de paz inigualable. Mullido, refrescante y muy pacífico, el sofá blanco es una inyección de vitaminas en tu salón. Elige la medida y la forma que mejor funcione en tu espacio, armate de un buen surtido de cojines blancos, rayas, flores o topos y déjate abrazar.

Fibras Naturales

Con caída y vaporoso, el lino aligera lo rústico. El lino realza el sofá blanco. Lavado a la piedra, da un aspecto vivido y delicado a la vez. Mezclado con algodón o yute, consigue una apariencia más rústica. La chenilla le aporta mayor abrigo.

El sofá blanco destaca en si mismo y realza por contraste todo lo que te rodea.

 

 

Es un sillón atemporal

Atemporal y con distinción, da mucho juego. En todo tipo de ambientes, el sofá blanco equilibra y aligera elementos densos y rústicos como la madera, piedra o colores terracota. Refleja la luz, aporta nitidez y calma.

Cuando las paredes también son blancas, crea una atractiva fusión con el fondo, multiplicando efectos. Y si aunque a primera vista semeja un color único, ofrece interesantes matices: el blanco nuclear o el hielo (algo azulado) procuran mayor frescor; el tono roto, marfil o champán (con notas de rosa) se perciben más cálidos y con menos contraste. El estilo y la tela que lo viste contribuyen a la atmósfera final.

Puedes optar por un diseño lineal o los nuevos clásicos, por el tapizado ceñido o la caída vaporosa. Adecua su largo: dos, tres, cuatro plazas, a las dimensiones de la estancia.

Combina estilos: Con funda ligera, complementa con butacas clasicas y tapiceria ceñida.
Canape: Un juego de cojines conforma el respaldo y da confort al asiento.

Tips prácticos para que luzca siempre impecable

El gran miedo ante elegir un sofá blanco es que cueste mantenerlo limpio, sobre todo cuando se tiene niños o mascotas. Por eso es indispensable que tu sillón tenga una funda blanca lavable fácil de sacar para lavar cada vez que sea necesario. El material ideal para esto es el lino ya que es un material muy práctico y no es necesario planchar ya que añaden arrugas muy estéticas.

Desenfundable: es una condición especial para el buen mantenimiento y el lavado.

Agrisamiento: combatelo añadiendo un blanqueador a la lavadora y sécalo al aire libre.

Pequeñas manchas: aplica agua tibia con una pizca de detergente y un chorrito de amoníaco, y frota suave.

Modelos: evita el capitoné o fruncidos que marcan el polvo.

Con faldón: recogerlo antes de limpiar el suelo siempre.

Yo en mi caso tengo en casa un sofá de cuero ecológico de color negro y estoy muy tentada a comprar una funda y transformarlo en un hermoso y renovado sofá banco que aporte esa armonía a mi salón.

¿Te gusta la idea de un sofá blanco?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.