Se puede razonar con los gatos

Mascotas: ¿Se puede razonar con los gatos?

Tienen fama de traicioneros. Cuándo se encaprichan, mejor no discutir con ellos. Aquí, le ofrecemos el estudio sobre la conducta de estos tan queridos compañeros, para acercarnos un poco más a la comprensión de sus estados de ánimo.

Los gatos son animales misteriosos y fascinantes. A diferencia de los perros, ellos establecen sus propias reglas. Son independientes, tienen momentos de mal humor y, a menudo, desobedecer órdenes. Es por eso que su relación con los humanos difícilmente sea indiferente. A los gatos se los ama o se los detesta. Para quienes adoran tener un gato como mascota, resulta sin embargo difícil establecer una comunicación con el animal, ya que no Sigue los mismos patrones de conducta qué otros animales y muchas veces sus conductas producen desconcierto. ¿Cómo piensa realmente un gato? ¿Es posible establecer una comunicación con él y llegar a conseguir que obedezca órdenes sencillas? Veamos…

¿Cómo piensa el gato?

Si se quiere llegar a comprender cuál es el comportamiento de cualquier animal o persona, lo primero será ponerse en su lugar. Esto no significa imitar maullidos ni gestos, sino simplemente, tratar de comprender cómo se puede percibir el mundo a través de los ojos de un gato.

Los humanos creemos que nuestra linda mascota nos ve como un grupo de seres que lo quieren. Sin embargo, desde el punto de vista del gato, somos gigantes incomprensibles, qué hablamos otro lenguaje. Y cuando un gigante trata de darle una orden con tono enérgico, probablemente el gato se sentirá frente a frente ante un enorme enemigo. Por lo tanto, sí ve que se aleja velozmente al menor grito, no crea que se enojó. Simplemente, está huyendo de un poderoso adversario.

En cuanto a llamarlo y que acuda, también hay que pensar como gato. Él no es un perro que obedece fielmente al amo. Tampoco es sordo. Seguramente escuchará su llamada y acudirá a ella gustoso… Siempre que no esté haciendo algo que para el es más importante.

La personalidad del gato es fuerte pero resulta agradable, precisamente por eso, establecer un vínculo en el cual no haya tanto sometimiento cómo con otros animales. Usted tendrá que respetarlo al igual que él lo harán con usted.

Cada vez que decida establecer comunicación con su gato, ya sea para brindarle afecto o para tratar que haga algo que usted desea, piense siempre como lo haría el gato.

¿Qué nos quiere decir el gato con la cola?

Antes de entrar en detalles respecto a los diferentes lenguajes gestuales vale la pena remarcar qué, en la psicología gatuna, usted siempre será » la mamá» y él siempre será »el hijo». Está regla es fundamental para que sepa cómo proceder ante las diferentes manifestaciones. Observe a su gato y no te qué, por ejemplo, cuándo se acerca a recibirlo corre hacia usted con la cola elevada. De ese mismo modo es como los gatitos se acercan a su mamá cuando son pequeños.

Al gato le tiembla la cola

Creencia equivocada: El gato tiene frío.

Creencia correcta: El gato está enojado.

Explicación: Cuando el extremo de la cola del gato tiembla, puede significar que está sumamente irritado. Esta manifestación del enojo se detecta solo cuando la punta de la cola se mueve. Sí, en cambio, toda la cola está temblando, indica exactamente lo contrario. El gato está contento y dispuesto, y su estado de ánimo es sumamente amigable.

El gato mueve la cola

Creencia equivocada: El gato está enojado.

Creencia correcta: El gato está indeciso.

Explicación: Cuando un gato duda entre obedecer una orden o realizar lo que realmente desea, involuntariamente menea la cola suavemente. Tal vez no quieras que lo acaricien, porque debe hacer sus necesidades, y duda entre salir corriendo hacia su caja de piedritas o seguir recibiendo las caricias tan apreciadas. En determinado momento tomó una decisión (irse o quedarse). Automáticamente, su cola dejará de moverse.

El gato mueve la cola hacia adelante y atrás fuertemente

Creencia equivocada: Va a saltar.

Creencia correcta: Está muy enojado.

Explicación: Cuando un gato mueve la cola como un látigo de adelante hacia atrás está expresando un profundo desagrado y fastidio, y es una señal clara de que está muy perturbado. Sí realiza este movimiento cuando usted está acariciándolo, déjelo ir inmediatamente o puede de lo contrario llegar a descontrolarse y hasta atacar.

La cola esta curvada hacia delante sobre la cabeza

Creencia equivocada: Algo le molesta

Creencia correcta: Se siente realmente importante.

Explicación: Este movimiento muestra la altivez felina. Cuando la cola se ubica hacia delante, casi curvándose, el gato muestra orondo su estampa. ¿los gatos tienen sentimientos de altivez? Aparentemente sí. Su conducta, cuándo exhiben está postura de la cola, demuestran cuán orgulloso están de sí mismo.

El gato mueve la cola bruscamente hacia un lado

Creencia equivocada: Espanta insectos.

Creencia correcta: Se está preparando para saltar.

Explicación: Al igual que si se tratara de un aparato aerodinámico, el gato prepara su balance corporal antes de saltar, calculando el vuelo del salto y la dirección. La agilidad felina y la precisión de los movimientos tienen que ver con este constante equilibrar y sopesar las partes de su cuerpo.

El gato mueve la cola de lado a lado suavemente.

Creencia equivocada: Está muy inquieto.

Creencia correcta: Está concentrando su atención en algo.

Explicación: Si el gato está sentado y, a su vez, mueve su cola de un lado al otro desplazando la suavemente, está indicando que algo le llama la atención y, por lo tanto, está profundamente concentrado en ello. En algunos casos, el movimiento suave hacia uno y otro lado también significa que está de buen humor.

El gato habla con el cuerpo

Cuando usted llega, su gato se acerca y rodea sus piernas, enlazándolo con la cola. Lo hace exactamente cómo se lo haría a su mamá gata, recuerde que el amo es para el gato su mamá. Él tiene un cuerpo para expresarse y lo usa sin restricciones. Todo lo que tiene que hacer es entender lo que le está diciendo. Por supuesto, en este caso, simplemente le está dando una defectuosa bienvenida.

Otras veces, notarás que el gato gira en el suelo sobre su espalda y queda boca arriba. Si pudiera hablar, le estaría diciendo: »Estoy poniéndome en una situación completamente vulnerable porque confío en ti. Es mi modo de mostrarte lo que te quiero».

Es importante señalar que muchos gatos giran y quedan panza arriba simplemente por el placer de jugar. Si alguien desconocido trata de acariciar les la panza, posiblemente lo arañe o lo muerda, ya que es una parte muy vulnerable. Lo ideal es primero comunicarse bien con el animal y recién después acariciarlo en esta zona.

El cuerpo del gato se arquea, se estira, se tuerce, y adopta diferentes posturas y movimientos qué le permiten expresarse, siempre y cuando del otro lado su interlocutor se interese por comprenderlo.

Un gesto de afecto es fregar su hocico contra nuestras manos o cara. Hay que estimularlos a hacerlo, ya que de ese modo se refuerza el vínculo afectivo. El gato sabrá qué es aceptado y que se le retribuye afecto.

Otra forma que tienen de expresar afecto es lamer la cara de su dueño. Pero si su gato se lame a si mismo en determinadas áreas del cuerpo con insistencia, probablemente le está indicando que ahí tiene una herida.

En la psicología del gato, el dueño representa a la mamá y él se asume como el hijo, es fundamental tenerlo en cuenta.

La cara del gato es también una muestra de la expresividad de su cuerpo.

Sí está relajado, su boca también lo estará. Los bigotes tiesos y derechos, indican un gato contento. Sí están echados hacia atrás, indican claramente que el minino está enojado o molesto.

Cuando está hambriento, las pupilas de sus ojos se dilatan más de lo normal. Si tienen los ojos entreabiertos, está sereno y relajado, se halla completamente satisfecho o está dormido.

También, pueden cerrar los ojos cuando están ante un peligro, por si su dueña lo amenaza, en señal de sumisión.

Las orejas tiesas o moviéndose suavemente de un lado a otro, siguiendo los ruidos, nos hablan de un gato relajado y calmo.

Las orejas toman un giro hacia afuera cuando el gato comienza a molestarse y, en situaciones de ataque, la lleva completamente hacia atrás.

Los sentimientos del pelaje

El pelaje, también muestra sus sentimientos. Si un gato es sorprendido por un ruido fuerte inesperado, todos sus pelos se le erizan. Sí, en cambio, está por trenzarse en una pelea con un rival, probablemente solo se erizan los pelos del lomo.

Partes del lenguaje corporal del gato es arquear su cuerpo. Cuándo se despereza, estira sus patas delanteras y arquea la espalda avisando que ya despertó de su modorra. Su espina dorsal es increíblemente flexible y se arquea notoriamente cuando está enojado.

El pequeño salto que da para subirse a su falda es otra muestra de comportamiento animal. Podría decirse qué es una gracia qué reservan para los seres humanos, ya que no saltan sobre otro animal de este modo. El saltito indica: Estoy bien contigo. Si usted fuese un gato, del mismo tamaño que su mascota, en vez de subirse su falda, probablemente flotaría su nariz con la suya para expresarle el mismo sentimiento.

Ahora ya sabes cómo piensa un gato y conoces más sobre su particular comportamiento. Si te ha gustado este artículo siéntete libre de compartir.

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